“La sala de control es como el cerebro operacional de Interagua”

Monitorear y operar el sistema de agua potable, alcantarillado sanitario y pluvial es la labor de la sala de control que posee Interagua.

La sala es operada por 8 ingenieros civiles, quienes laboran en turnos rotativos. El control es 24/7, con el fin de monitorear los parámetros hidráulicos y eléctricos de las estaciones, para garantizar el correcto servicio a la población.

En total son 60 estaciones de bombeo de agua potable, distribuidas en Guayaquil y parroquias como Tengel, Posorja, Puná y San Lorenzo.

El sistema de agua potable inicia con la captación en La Toma, ubicado en el kilómetro 26 de la Vía a Daule, y se distribuye en toda la ciudad, a través de cuatro acueductos de 2 mil, 1800, 1250 y 1050 milímetros.

Entre los problemas detectados por la sala de control son fugas, incremento del volumen de consumo, problemas mecánicos en las estaciones de bombeo y fallas en el sistema eléctrico, que producen incremento o descenso del caudal.

La sala de control es como el cerebro operacional de Interagua. Aquí se analizan todos los parámetros de diferentes sistemas que tiene la red. Luego se direcciona para la investigación.
Katherine Ramón
Jefa de sala de control

Aparte de monitorear, la sala cumple la función de operador, es decir, puede manejar las bombas de las estaciones en caso de inconvenientes o fallas.

Además, el centro de control recibe las señales automáticamente de los niveles de reservorios, niveles de tanques, funcionamiento de bombas, presiones de descarga y succión.

El funcionamiento en tanques y bombas es automática. En momentos de incremento o descenso del agua, estas se apagan o se encienden para normalizar el nivel correcto del líquido vital.