Dulcamare, la planta que salva vidas

Emprendedor. Sidney Arcentales ofrece el extracto natural para curar y prevenir enfermedades como el cáncer.

Un hijo que dejó de convulsionar y su esposa que se curó de cáncer son los principales ejemplos de Sidney Arcentales, quien promociona las bondades curativas de la planta dulcamare (Kalanchoe gastonis-bonnieri).

El ingeniero agrónomo ofrece en diferentes puntos del Ecuador y de 30 países los cosméticos y nutraséuticos a base de la planta, productos que elabora y patentó.

La medicina se ha convertido en una alternativa para un sinnúmero de enfermedades. La mayoría de pacientes apuesta por estos productos, ya que no presentan efectos secundarios.

Arcentales aprovecha su profesión para investigar y obtener el extracto de la dulcamare, cuya planta crece en su huerto que tiene en Durán.

Él creó su propia empresa Dulcamare y un vivero donde siembra varias plantas medicinales.

Entre las bondades de la dulcamare está la prevención y cura de enfermedades de la época, como la gripe estacional. La planta es mezclada con pangea, extracto que regenera células y tejidos.

Como resultado, la combinación inactiva el virus transmitido del mosquito Aedes aegypti, causante del dengue y chikunguña.

La dulcamare actúa de forma global en el cuerpo. Así previene enfermedades relacionadas con daños celulares, como el cáncer. También infecciones, quemaduras y tumores.

El laboratorio de Arcentales genera más de sesenta productos naturales y brinda empleo a decena de ciudadanos. El 25% de los productos generados en la empresa son donados a niños y adultos, quienes padecen enfermedades catastróficas, leucemia, autismo, entre otros males.

Productos naturales generados del extracto de la planta.