Julio y Waldramina, una historia centenaria

Julio César Mora y Waldramina Quinteros dedicaron su vida a la docencia y demuestran que perdura el amor de adultos mayores.

El envejecimiento es un proceso de la vida, que todos los seres humanos tendremos que pasar. Esto no es sinónimo de deterioro, sino el inicio de nuevos años repletos de actividad, retos y nuevas experiencias. Después de una vida dedicada a la familia, el cuidado a los adultos mayores es esencial con cariño, amor y saberlos escuchar. También importa que ellos se sientan comprendidos por los seres queridos.

Según la Organización Mundial de Salud (OMS), el promedio de esperanza de vida en el Ecuador es de 76,2 años de edad. El Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) registra 400 mil jubilados. De esa cifra, más de 300 superan el siglo de edad; entre ellos, Julio César Mora y Waldramina Quinteros.

Julio, de 108 años, con total alegría nos recibió en su casa junto a Waldramina, su esposa de 103 años. Ellos demuestran que cultivar el amor en la tercera edad es un verdadero regalo.

adultos mayores
No existe mayor estímulo para vivir feliz que la ilusión de un corazón correspondido.

El amor familiar hace que sea más llevadero la enfermedad, los achaques, las despedidas de los hijos, la muerte de amigos, la paulatina disminución de actividad e incluso de fuerza.

Cecilia, hija de Julio y Waldramina, cuenta que su padre fue intervenido en el hospital por una hernia, pero que al día siguiente fue dado de alta.

La buena alimentación, una vida saludable y el cariño de la familia permiten sobrepasar el centenario de edad, sin padecer alguna enfermedad catastrófica o recibir medicación continua.

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Julio y Waldramina tienen 5 hijos, 8 nietos, 16 bisnietos y 9 tataranietos.