El Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica solicitó a la Prefectura del Guayas emitir la orden de suspensión de las obras del paso elevado que se construye en la avenida del Bombero, sector de Los Ceibos, en el norte de Guayaquil. La medida responde a múltiples denuncias ciudadanas sobre posibles impactos negativos al medio ambiente derivados de este proyecto vial.
La construcción cuenta con el permiso ambiental otorgado por la Prefectura del Guayas. Sin embargo, el Ministerio argumentó que, en los últimos días, ha recibido reclamos formales por parte de habitantes del sector, quienes han expresado preocupación por los efectos que la obra podría causar en el entorno natural.
“Es importante anotar que la Constitución y las leyes de la República reconocen el derecho de los ciudadanos a expresar su voz y denunciar de forma activa cualquier amenaza o daño que afecte o pueda afectar a la naturaleza y al medioambiente, derechos que además son reconocidos por instrumentos de derecho internacional de los cuales el Ecuador es signatario”.
Señaló la cartera de Estado en un comunicado.
Con la suspensión temporal, la Subsecretaría de Calidad Ambiental, junto con la Dirección de Regularización Ambiental, deberán realizar una evaluación técnica del permiso ambiental concedido para la ejecución del proyecto.


Se conoce que los trabajos comenzaron hace pocos días y se han desarrollado en medio de protestas por parte de algunos residentes de Los Ceibos, quienes cuestionan la afectación ecológica y social que podría generar el viaducto.
El Municipio de Guayaquil ha defendido la iniciativa al señalar que responde a una necesidad urgente de mejorar la movilidad en la zona. Según cifras oficiales, diariamente transitan cerca de 90.000 vehículos por la avenida del Bombero y 42.000 por la avenida Leopoldo Carrera. Esta saturación vehicular, combinada con el flujo peatonal, ha elevado los niveles de congestión y riesgo en la circulación.
El alcalde de Guayaquil, Aquiles Alvarez, ha reiterado que el proyecto fue previamente socializado con la ciudadanía entre septiembre y noviembre de 2023, y nuevamente en diciembre de 2024. También precisó que el financiamiento proviene de un crédito otorgado por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, y que incluye, como parte de sus condiciones, procesos de socialización y cumplimiento ambiental.
Por ahora, las labores de construcción quedarán en pausa hasta que se emita un pronunciamiento técnico definitivo por parte del Ministerio del Ambiente.
