Este martes 17 de junio de 2025 arrancó en la Corte Nacional de Justicia el juicio por el denominado caso Reconstrucción de Manabí, proceso en el que están acusados Jorge Glas, exvicepresidente de la República, y Carlos Bernal, exfuncionario público, por su presunta participación en un delito de peculado relacionado con la gestión de fondos para la emergencia tras el terremoto de 2016.
Durante la audiencia, el fiscal subrogante Wilson Toainga expuso los principales elementos que sostienen la acusación, entre ellos la ejecución de obras sin carácter prioritario, contrataciones directas cuestionadas y decisiones adoptadas a través de decretos ejecutivos durante la administración del entonces presidente Rafael Correa. Según la Fiscalía, se habría causado un perjuicio al Estado que bordea los $ 225′395.910.
Tanto Glas como Bernal formaron parte del Comité para la Reconstrucción, creado para dirigir la inversión pública tras la catástrofe. Según la Fiscalía, de los más de 500 proyectos planificados, varios no respondían a criterios de urgencia establecidos por la Ley de Solidaridad, norma que canalizó los recursos recaudados para enfrentar la crisis.
La defensa de Jorge Glas, Andrés Villegas, rechazó los cargos y aseguró que el Comité no estaba limitado únicamente a obras urgentes. Mientras que, el abogado de Bernal, Roberto Calderón, cuestionó la validez del proceso por supuestas irregularidades en los informes que dieron origen a la investigación, pidiendo incluso su anulación.
Glas, quien cumple una sentencia por otros casos de corrupción en la cárcel La Roca, fue trasladado a Quito para asistir presencialmente a la diligencia, pese a que había solicitado intervenir de forma telemática. Bernal, en cambio, continúa prófugo de la justicia.
El juicio es presidido por un tribunal penal integrado por los jueces Javier de la Cadena, Marco Rodríguez y Marcela Caicedo, y se prevé que se extienda durante varios días debido al volumen de pruebas y testimonios.
